Xerostomí­a, o lo que es lo mismo, boca seca

La saliva es un líquido claro, inodoro e insípido, algo espumoso, constituido en un 90% por agua. Es esencial para el mantenimiento tanto de la salud como de la función oral.

La saliva es el primer fluído que se segrega en el tubo digestivo. Inicia la digestión de los alimentos y mediante su lubricación contribuye a formar el bolo alimenticio apto para su deglución, evitando que su tránsito erosione las mucosas y más fácilmente digerible.

Los problemas de saliva son muy frecuentes, pero a menudo no se reconocen. La sequedad se acompaña de signos objetivos de disminución de la secreción salival en casi la mitad de los casos. La boca seca no es una alteración que se produzca con la edad, aunque aumenta con la misma, sino que con frecuencia es debida a un trastorno de origen externo o a una enfermedad sistémica. Es más frecuente en las personas mayores, pero no como consecuencia de un deterioro funcional con la edad de las glándulas salivales, sino porque dicha población consume un mayor número de medicamentos así como por su mayor susceptibilidad a padecer enfermedades.

La saliva es el principal protector de los tejidos orales duros y blandos, además de tener un papel principal en el proceso de alimentación. Cuando las glándulas salivales funcionan a un ritmo menor de lo debido, los tejidos orales se vuelven susceptibles a la infección, con alteraciones en la capacidad para masticar, deglutir, hablar y en el sentido del gusto.

Durante el sueño se produce muy poca cantidad de saliva.

El consumo excesivo de tabaco o de alcohol también puede dar lugar a una sensación de boca seca.

Medicamentos que pueden producir boca seca:

- Antidepresivos

- Antihipertensivos

- Ansiolíticos

- Hipnóticos

- Antiparkinsonianos

- Diuréticos

- Analgésicos

- Antiacné

- Antihistamínicos

Tratamiento

El tratamiento de la xerostomía debe plantearse sobre la base de que es una alteración secundaria. Por lo tanto, siempre que se conozca y sea posible, deberá tratarse la causa inicial. En los casos en que no exista esa posibilidad, el tratamiento será sintomático. Los diversos aspectos que comprende el tratamiento deben realizarse, según el grado y severidad del cuadro clínico, para proteger la cavidad oral de los efectos dañinos que derivan de una insuficiente función salival.

Dependiendo de las circunstancias, serán necesarias distintas medidas (estimulación del fluido salival, el uso de sustitutos salivales y la revisión de los fármacos empleados) pero, en todos los casos, la persona afectada de xerostomía debe recibir una meticulosas instrucciones de higiene bucodental que le permitan controlar el crecimiento de la placa dental.