Los protectores bucales

Imagine cómo sería perder de repente uno o dos dientes frontales. Sonreír, hablar, comer... todo se vería afectado.

Los protectores bucales ayudan a amortiguar un golpe en la cara y minimizan el riesgo de que se rompan los dientes y se lastimen los labios, la lengua, la cara o la mandíbula. Por lo general, cubren los dientes superiores y son una forma óptima de proteger la lengua, los labios y las mejillas. Saber cómo evitar lesiones como estas es especialmente importante cuando se practican deportes organizados u otras actividades recreativas.

Cuando se trata de proteger la boca, un protector bucal es una pieza esencial del equipamiento deportivo que debería formar parte del equipo estándar de cualquier deportista desde una edad temprana. De hecho, los estudios demuestran que los atletas tienen 60 veces más probabilidades de sufrir daños en los dientes si no llevan un protector bucal. Si bien los deportes de colisión y contacto, como el boxeo, son deportes de riesgo más elevado para la boca, pueden sufrir también una lesión dental en actividades sin contacto, como la gimnasia y el patinaje.

Existen diferentes tipos de protectores bucales en el mercado. Los hay prefabricados pero con frecuencia no se ajustan bien, pueden ser voluminosos y provocan dificultades en la respiración y el habla. Los ideales son los hechos a medida, los que el dentista realiza expresamente para usted. Estos ofrecen un ajuste perfecto por lo que resultan mucho más cómodos para el deportista, además de no provocar interferencias en la respiración o el habla.

Un protector bucal bien adaptado podría ser especialmente importante para las personas que llevan brackets o un puente fijo. Un golpe en la cara podría dañar los brackets o los aparatos dentales fijos. Además, el protector bucal representa una barrera entre los brackets y las mejillas o los labios, limitando así el riesgo de lesiones en el tejido blando.

Si usa brackets u otro tipo de aparato dental en la mandíbula inferior, el dentista podrá recomendarle un protector bucal para estos dientes también (habitualmente solo se colocan en los dientes superiores).

Si tiene un retenedor u otro tipo de aparato extraíble, no lo utilice mientras practique deportes de contacto.