¿Puedo colocarme implantes si tengo poco hueso?

La implantología es, a día de hoy, la mejor forma de reponer un diente ausente. Pero para poder colocar esos implantes deberemos reunir un mínimo de tejidos circundantes (el hueso y la encía) que actuarán como cimientos albergando los implantes. En ocasiones ocurre que esos cimientos son insuficientes, es decir, tenemos un hueso demasiado estrecho o demasiado corto, que no nos es suficiente para poder colocar un implante.

Perdemos hueso por varias razones. Cuando perdemos un diente, inevitablemente vamos a perder hueso en esa zona (tener dientes es una garantía de presencia de hueso). Esa pérdida forma parte de la biología humana y es inevitable, siendo más acusada el primer año tras la pérdida del diente.

Otra de las razones por las que podemos perder hueso es por una enfermedad periodontal. La enfermedad periodontal es, por definición, la pérdida de hueso alrededor de un diente. Por tanto, cuando perdemos un diente por enfermedad periodontal, sabemos que en esa zona inevitablemente vamos a encontrarnos escasez ósea.

Pero pese a todo, aunque hayamos perdido hueso, vamos a poder colocarnos implantes.

Siempre tenemos la opción de regenerar el hueso perdido. Existen diferentes técnicas para devolverle a una zona el volumen óseo perdido, o bien con hueso de origen bovino o con el propio hueso del paciente. De todas maneras, una regeneración implica siempre que se va a alargar el tratamiento, se va a encarecer el presupuesto... además no son técnicas 100% predecibles, es decir, no siempre podemos prever el volumen de hueso que vamos a regenerar. Es por ello que la tendencia actual en implantología aboga por utilizar otras técnicas y así evitar las regeneraciones.

Actualmente, si tenemos un hueso demasiado estrecho, en lugar de regenerarlo en anchura, lo que hacemos es colocar implantes más estrechos. Estos implantes presentan las mismas tasas de éxito que los considerados “normales”, ligeramente más anchos.

Actuamos de la misma manera si nos encontramos un hueso muy corto, colocamos implantes más cortos o los colocamos de forma angulada, de manera que no es preciso regenerar dicho hueso en altura. Estos implantes más cortos presentan las mismas tasas de éxito que los que usamos habitualmente, ligeramente más largos.

Por último, para poder colocar implantes en maxilar superior, siempre podemos recurrir a otro tipo de implantes: los implantes zigomáticos. Son unos implantes más largos de lo habitual que en lugar de colocarse en el maxilar se colocan en los huesos zigomáticos (unos huesos que tenemos debajo de los ojos). Es una zona donde siempre hay disponibilidad ósea, por lo que todo el mundo puede colocarse implantes.

 

Dra. Laura Conde Estévez