La estética de la sonrisa (I)

Antes de plantearnos un trabajo de estética dental es imprescindible verificar que los cimientos estén sanos.
Hablamos de cimientos para referirnos al hueso y al ligamento periodontal que rodean al diente y lo
mantienen en su posición. Es fundamental que no exista ninguna patología en el hueso y las encías
alrededor de los dientes para así garantizar el éxito a largo plazo del trabajo estético.

Abordaremos el tema de la estética de la sonrisa desde dos puntos de vista: la parte blanca que la
constituyen los dientes y la parte rosa que son las encías. Habrá gente en la que será suficiente con
modificar la parte blanca, otros la parte rosa y otros ambas.

 

¿Cómo podemos mejorar la estética de nuestra sonrisa?

Varias disciplinas odontológicas nos pueden ayudar en esta tarea, la ortodoncia, la prótesis, la periodoncia,
la cirugía… etc en función de los problemas individuales de cada uno. Antes de plantear un tratamiento
estético debemos asegurarnos de que la boca y los dientes sobre los que vamos a trabajar estén
completamente sanos, que no exista ningún problema de fondo que a largo plazo nos pueda estropear el
trabajo estético.

Una vez que constatamos que todo está en orden, comenzaremos con el análisis de la sonrisa.

 

PARTE BLANCA

 

¿Cómo podemos mejorar el color de los dientes?

Disponemos de 3 maneras para conseguir un tono de diente más claro: mediante blanqueamientos, coronas
o carillas.

El tratamiento más conservador para mejorar el color de los dientes es el blanqueamiento. Es importante
recordar que no siempre vamos a poder blanquear hasta el tono que el paciente demande. El
blanqueamiento se produce gracias a una reacción química que tiene lugar en la dentina, un tejido interno
del diente, donde un proceso de oxidación consigue rebajar varios tonos el color de la misma. Hay dentinas
más oscuras donde no conseguiremos tan buenos resultados como en dentinas que son más claras.
No todo el mundo será candidato a hacerse un blanqueamiento. Alguien que tenga empastes o fundas en
los dientes anteriores deberá saber que ni el empaste ni la funda le va a blanquear, por lo que tendrá que
cambiarlos para igualar el color de los mismos al nuevo color de sus dientes.

Podemos hacer el blanqueamiento en casa, en la clínica dental o combinar ambos métodos.

Otra opción para mejorar el color de los dientes sin someterse a un blanqueamiento es la colocación de
fundas o carillas. La funda es un capuchón que cubre la corona del diente, pero requiere un tallado previo
(debemos rebajar el espesor del diente para que, al colocar la funda, éste no aumente de volumen). Las
carillas son semejantes a las fundas pero sólo cubren la parte delantera de los dientes (la que se ve) y
requieren un tallado mucho menor, por lo que es un tratamiento menos agresivo que la funda. En cuanto a
las carillas, podemos hacerlas de dos materiales diferentes: porcelana o composite. La porcelana es más
costosa pero más duradera a largo plazo. El composite, la resina con la que hacemos los empastes, es más
económico que la porcelana pero con el paso del tiempo se mancha más ya que es un material más poroso.

 

¿Cuál es la diferencia entre un blanqueamiento en clínica y uno en casa?

El blanqueamiento en clínica es más rápido y efectivo ya que usamos productos más agresivos que los que
se usan en casa, por lo que es imprescindible que este tratamiento se realice siempre bajo la supervisión de
un odontólogo.

El blanqueamiento en casa lo usamos en personas que tienen que blanquear pocos tonos o bien para
reforzar un blanqueamiento previo en clínica.

La gente que quiera resultados más rápidos le recomendamos el blanqueamiento en clínica o si no el
combinado, es decir, blanqueamiento en clínica y en casa.

 

¿Tiene algún efecto secundario el blanqueamiento?

Puede provocar sensibilidad dental, es decir, los dientes estarán más sensibles frente a estímulos fríos los
primeros días posteriores al blanqueamiento. La sensibilidad será más acusada en el blanqueamiento en
clínica ya que los productos son más agresivos. Utilizando geles, colutorios o dentífricos específicos para la
sensibilidad conseguimos disminuir considerablemente las molestias.

 

¿Todo el mundo es candidato a hacerse un blanqueamiento?

A priori solo está contraindicado en mujeres embarazadas que tengan empastes de amalgama (empastes
grises). El resto de pacientes se lo podrán hacer siempre y cuando trabajemos sobre unos dientes que
estén sanos, donde no haya caries sin tratar, patología periodontal, sarro...

Es importante que el paciente sepa que los dientes no van a blanquear todo lo que uno quiera y que la
duración del efecto del blanqueamiento irá en función de los hábitos de cada individuo (en una persona
fumadora, consumidora de café, té, vino y alimentos con alto contenido en colorante, los efectos del
blanqueamiento van a durar menos tiempo que en una persona que no tiene estos hábitos).